Eres responsable de los resultados de la unidad de negocio, aseguras el crecimiento del volumen de facturación y de la rentabilidad de la tienda respetando la política comercial de la empresa (merchandising, control de los márgenes y de los precios, gestión de los stocks...)
Estás totalmente centrado en la satisfacción del cliente, el management y el éxito de tu unidad de negocio. Eres exigente con tus colaboradores, que contratas tu mismo, pero también sabes reconocer sus éxitos.