APP Week 📲Goodie bag con 10 minis gratis* por compras >129€ Código: BAG
Los pouty lips buscan que los labios se vean más jugosos, definidos y con un efecto volumen natural. La clave está en trabajar la hidratación, el perfilado y el brillo sin transformar la forma de la boca. En este artículo de Sephora te contamos cómo conseguir este acabado paso a paso y qué productos necesitas para lograrlo.

Los pouty lips son una forma de maquillar los labios para darles más presencia sin perder naturalidad. El resultado busca una boca visualmente más voluminosa, equilibrada y fácil de llevar.
Se reconocen por un contorno trabajado, un color bien integrado y un acabado cuidado. Pueden llevarse en versión natural, con tonos nude y brillo ligero, o en una versión más intensa, con perfilador visible y labial satinado.
El secreto está en crear dimensión sin recargar el maquillaje. Para conseguirlo, se combinan tres gestos: definir ligeramente el contorno, aportar color de forma gradual y concentrar el brillo en el centro de los labios.
Ese punto de luz hace que la boca parezca más jugosa, mientras que el perfilado ayuda a equilibrar la forma. La clave es difuminar bien los bordes y respetar la línea natural de los labios para que el volumen se vea suave y favorecedor.
Para crear pouty lips no necesitas una rutina larga, sino una selección de productos que ayuden a preparar, definir y aportar luz a los labios.
● Bálsamo hidratante o mascarilla labial: ayudan a mantener los labios suaves antes del maquillaje.
● Perfilador: mejor en un tono cercano al color natural del labio, para definir sin endurecer el resultado.
● Labial: puede ser cremoso, satinado o mate, según el acabado que quieras conseguir.
● Gloss: transparente o ligeramente tintado, para aportar un efecto más jugoso.
● Iluminador: opcional, para dar un punto de luz sutil en el arco de cupido.
Crear unos labios con efecto volumen es cuestión de preparar bien la zona, definir el contorno y jugar con el brillo en los puntos adecuados. No necesitas muchos productos, sino aplicarlos con intención.
Antes de maquillar, los labios deben estar suaves e hidratados. Si hay pieles secas, el color puede quedar irregular y el gloss marcar más la textura.
Aplica un bálsamo hidratante y deja que se absorba unos minutos. Si lo necesitas, puedes exfoliar suavemente una o dos veces por semana, sin frotar en exceso.
Elige un perfilador similar al tono natural de tus labios o ligeramente más intenso que el labial. Marca el arco de cupido y el centro del labio inferior, saliendo apenas de la línea natural si buscas un efecto de mayor volumen.
Mantén las comisuras dentro del contorno real y difumina el trazo hacia el interior. Así consigues definición sin una línea demasiado marcada.
Aplica el labial desde el centro hacia los extremos, integrándolo con el perfilador. Para crear más dimensión, puedes añadir un tono un poco más claro en el centro y difuminarlo con suavidad.
Termina con un toque de gloss en el centro del labio superior e inferior. Ese punto de luz ayuda a que los labios se vean más jugosos y con mayor dimensión.
Si tienes los labios muy finos, también puedes aplicar labiales/gloss voluminizadores, que ayudan a aportar más grosor y a repulpar las finas líneas aportando ese efecto más voluminizado.
Para que el resultado se vea natural y favorecedor, conviene evitar estos gestos:
● Sobreperfilar demasiado: salirse mucho del contorno natural puede hacer que el maquillaje se vea poco integrado.
● Usar un perfilador demasiado oscuro: para un efecto suave, el tono del perfilador y el labial deben estar bien conectados.
● Aplicar demasiado gloss: una capa ligera en el centro es suficiente para aportar brillo y volumen visual.
● No preparar los labios: si hay sequedad o pielecitas, el color puede quedar irregular.
● No difuminar el perfilador: una línea demasiado marcada puede endurecer el resultado. Mejor integrarla hacia el interior del labio.