El mundo rhode ya está en Sephora.
Los smokey eyes son uno de esos maquillajes que siempre vuelven porque funcionan en muchas versiones: más intensos, más suaves, en negro, marrón, gris, coloridos, tonos fríos, tonos cálidos, etc. Su acabado difuminado aporta profundidad a la mirada y se adapta tanto a un look de noche como a una propuesta más sencilla para el día. El secreto está en elegir bien los tonos y trabajarlos con calma.

Los smokey eyes son una técnica de maquillaje que difumina la sombra alrededor del ojo para crear un efecto ahumado. La intensidad se concentra cerca de las pestañas y se suaviza hacia la cuenca, sin cortes visibles.
Aunque los ojos ahumados suelen asociarse al negro o al gris, también quedan muy bien en marrón, bronce, topo o ciruela. En ojos marrones, un maquillaje ahumado con tonos chocolate, cobre o café ayuda a realzar la mirada con un acabado cálido y natural.
La clave está en aplicar poco producto, difuminar bien y construir la intensidad poco a poco.
Para crear un buen maquillaje de ojos ahumados, no hace falta una colección enorme de productos. Lo esencial es elegir texturas que se trabajen bien y herramientas que ayuden a integrar los tonos.
Ten a mano una prebase de ojos o un corrector ligero, una paleta de sombras con un tono claro, uno medio y uno oscuro como la All That Matters Palette, y un lápiz de ojos negro, marrón o gris.
También necesitarás máscara de pestañas y, si quieres añadir un punto de luz, una sombra satinada o metalizada. Para aplicar y difuminar el producto con más precisión, elige un buen pincel para sombra de ojos y complétalo, si lo necesitas, con una brocha pequeña para trabajar la línea inferior de pestañas. Para enmarcar la mirada y rematar el look, no olvides fijar las cejas con una cera como Fluff Fix Brow Wax, que facilita la obtención del efecto brow lamination y mantén tus cejas perfectamente bajo control con una fórmula que las fija hasta 12 horas.
Para conseguir un buen smokey eyes paso a paso, empieza siempre con poco producto y aumenta la intensidad poco a poco. Así el difuminado queda más limpio y es más fácil corregir.
Aplica una prebase de ojos o una capa fina de corrector sobre el párpado. Difumina bien y, en el caso de utilizar corrector, sella con un poco de polvo translúcido.
Después, marca la cuenca con una sombra media, como beige tostado, topo o marrón suave. Este tono ayudará a integrar la sombra oscura.
Coloca la sombra oscura en el párpado móvil, cerca de la línea de pestañas. Después, difumina los bordes con una brocha limpia y movimientos suaves.
Para hacer unos ojos ahumados paso a paso, trabaja en capas finas. Puedes usar negro o gris para un acabado intenso, o marrón y bronce para un resultado más suave.
Aplica un poco de sombra en la línea inferior de pestañas y difumina para equilibrar el maquillaje.
Dibuja una línea a ras de las pestañas superiores con lápiz negro o marrón y difumínala ligeramente. Si quieres más intensidad, aplica también lápiz en la línea de agua.
Termina con máscara de pestañas como It's A Stretch para dar volumen y longitud, insistiendo en la raíz y en las pestañas exteriores para abrir la mirada. Es una máscara que se retira con agua y garantiza un volumen instantáneo, pestañas visiblemente más largas y una mirada abierta.
Al hacer un maquillaje de ojos ahumados, los pequeños detalles marcan mucho el resultado. Estos son los errores más habituales y cómo corregirlos:
● Aplicar demasiada sombra oscura desde el principio: empieza con poca cantidad y aumenta la intensidad poco a poco.
● No usar un tono de transición: un marrón medio, un topo o un beige cálido ayudan a que el degradado se vea más limpio.
● Difuminar con una brocha cargada de producto: usa una brocha limpia para suavizar los bordes sin subir demasiado el color.
● Olvidar la línea inferior de pestañas: difumina un poco de sombra bajo el ojo para equilibrar el ahumado.
● Cargar demasiado el resto del maquillaje: si los ojos tienen mucha intensidad, acompáñalos con piel luminosa y labios en tonos suaves.