Este tratamiento rico y reconfortante complementa el descanso nocturno y la renovación natural.
Esta crema optimiza la fuerza del cabello desde el interior, para que los largos secos y debilitados se fortalezcan y sean más resistentes a los daños cotidianos.
El cabello se despierta con un aspecto reparado, maravillosamente flexible y con un notable acabado elástico.
La flor de loto blanca, utilizada tradicionalmente por sus propiedades sensoriales calmantes, se combina con potenciadores de la fijación capilar y glicoproteínas de trigo para suavizar las puntas abiertas y hacer que el cabello sea más resistente a la rotura.
La flor de hibisco africano aporta suavidad y brillo al cabello y restaura su vitalidad.