Delicadamente perfumadas, el agua de tratamiento y la bruma hidratante se convertirán en tus nuevos esenciales durante el buen tiempo. Fresca y ligera, el agua de tratamiento aporta al cuerpo una hidratación completa. En espray o loción, sustituye a la
crema hidratante o al
aceite en seco con sus propiedades exclusivas: reafirmante como el
agua de La Prairie, perfumada como la bruma hidratante de Rituals o relajante como el
agua de tratamiento de Rituals. Aplicada suavemente sobre el cabello, el agua se convierte en una bruma hidratante que complementa a la perfección tanto tu
perfume como tu piel. Como cuidado, revela todas sus propiedades en contacto con la piel. Su composición a base de agua se absorbe al instante para convertirse en tu nueva rutina de belleza. Puedes utilizarla durante todo el día: por la tarde para refrescarte o al salir de la ducha para fijar las notas únicas de tu perfume. Como una segunda piel, la bruma hidratante se adapta a todo tipo de usos mientras conserva su frescura y ligereza tan auténticas.