En la primera clase del tren Gaultier, Scandal Pour Homme Elixir reina sin excusas ni discreción, con este perfume ambarino, afrutado y amaderado. Su provocativa cereza y su decadente pachulí se imponen con elegancia. Su haba tonka se revela con escandalosa suave. ¿Quién no sueña con cruzarse con su estela? Detrás del terciopelo rojo y la puerta cerrada de su estuche exclusivo, solo los más impertinentes pueden entrar y sucumbir al degradado plateado de su frasco con jugo ambarino. Coronado de intensidad y exceso, todo en él es tentación. El exceso lo domina todo y los placeres se amplifican. ¿Los pasajeros se ofenden? ¡Mejor! Eso es lo que él quiere.